La presidenta del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca, Bea Jiménez, ha protagonizado una intervención demoledora en el Debate del Estado de la Ciudad. Jiménez ha arrancado el balance con una pregunta directa que ha marcado el ritmo del debate y ha dejado sin margen de maniobra al alcalde socialista, Darío Dolz; “¿Cree usted que ha sido un buen alcalde para la ciudad de Cuenca?”.
Para la líder popular, se trata de evaluar y rendir cuentas por siete años de gestión en los que Dolz ha contado con un privilegio inédito; dos legislaturas consecutivas y el "alineamiento astral" de tener a todas las administraciones (Diputación, Junta y Gobierno de España) gobernadas por su propio partido. Una oportunidad histórica que, a la luz de los datos oficiales, se ha saldado con un rotundo fracaso.
Un debate plano marcado por el autoconformismo del PSOE
Desde el Grupo Municipal Popular han calificado este último debate de la legislatura como "profundamente decepcionante". Tras ocho años de Gobierno de Darío Dolz, la cita parlamentaria se ha convertido en un acto monótono, plano y carente de alma en el que no se ha escuchado ni una sola propuesta nueva o ilusionante para el futuro de la capital. A juicio de los populares, el alcalde se ha limitado a realizar un repaso interesado y victimista de su gestión, pretendiendo vender logros en un periodo en el que la realidad de la calle demuestra que no ha pasado absolutamente nada.
Esta actitud evidencia un preocupante autoconformismo socialista que contrasta con la parálisis que sufre Cuenca. En lugar de aprovechar el pleno para plantear soluciones o dibujar una estrategia de crecimiento, el equipo de Gobierno ha optado por el ataque constante a la oposición, cayendo en el insólito error de utilizar el Debate del Estado de la Ciudad para intentar hacer "oposición a la oposición". El resultado ha sido más de lo mismo; un debate que podría haber sido el debate de hace dos, tres o cuatro años perfectamente, evidenciando el bucle de inacción en el que está atrapado el municipio.
Datos oficiales frente al "humo" socialista
Frente a la propaganda y este relato repetitivo del alcalde socialista Darío Dolz, la presidenta del Grupo Popular ha exhibido la realidad de las estadísticas oficiales para demostrar que hoy la capital tiene menos actividad económica, menos dinamismo y menos población que en 2019:
Ø Fuga de habitantes: Cuenca ha pasado de 54.700 a 53.600 vecinos en estos siete años, destrozando la previsión "irreal" del alcalde de llegar a los 62.000.
Ø Parálisis económica: La ciudad firma hoy menos contratos que antes de la pandemia y el tejido de pymes y autónomos está completamente estancado.
Ø Proyectos fantasma: Jiménez ha recriminado el "baile" de promesas incumplidas sobre los terrenos de ADIF, el Centro de Convenciones, las escaleras mecánicas o la eterna reforma de Carretería, un proyecto marcado por "la falta de diálogo, de consenso y de transparencia".
El "ADN opaco" y el bloqueo del POM
La líder del PP ha sido especialmente dura al recordar que el Ayuntamiento de Cuenca ostenta el farolillo rojo de la transparencia, situándose en el último puesto de las capitales de provincia de España. Como prueba de esta opacidad, ha censurado el secuestro del Plan de Ordenación Municipal (POM). “En 2022 nos decía que su aprobación era inminente; estamos en 2026 y siguen escondiendo el documento y negándose a reunir al equipo redactor con la oposición”.
Asimismo, Jiménez ha reprochado la "cabezonería" del alcalde al ignorar las advertencias de los vecinos y la oposición con el fallido intercambiador de transporte, un experimento que generó semanas de caos y que los conquenses terminaron pagando con sus impuestos.
"Cuenca nunca ha estado tan mal": La voz de los barrios olvidados
Bea Jiménez ha dejado a un lado las siglas para ejercer como altavoz de los vecinos que sufren el deterioro diario de la capital. Con un tono cercano y firme, ha puesto sobre la mesa la realidad de las calles, que no es otra que socavones en las calzadas, aceras sucias, contenedores rotos que desprenden malos olores, mobiliario urbano abandonado y una plaga de grafitis que avergüenza a los visitantes.
La también diputada nacional ha desmontado las lecciones del PSOE en materia social, asegurando que “Dolz y su equipo son el único Gobierno municipal que ha cerrado y demolido un colegio público y una instalación deportiva en esta ciudad”.
Finalmente, tras criticar que el presidente regional, Emiliano García-Page, defina a Cuenca como una ciudad que simplemente "resiste" mientras alaba el dinamismo de Albacete o Guadalajara, Jiménez ha cerrado el debate con un mensaje de futuro. “Los conquenses no quieren más excusas ni que se culpe a los funcionarios o a las empresas. Cuenca no necesita resistir a las políticas socialistas; necesita un cambio, y ese cambio vendrá de la mano del Partido Popular”.