“El Grupo Popular no se opone a la disolución de Aguas de Cuenca, una decisión que ya fue acordada en 2021 y que debía haberse ejecutado con planificación, rigor y seguridad jurídica. Sin embargo, consideramos que la propuesta presentada hoy por el equipo de Gobierno socialista llega cuatro años tarde y pretende resolverse de manera precipitada e improvisada, sin haber hecho previamente el trabajo imprescindible”. Así se ha expresado hoy en sesión plenaria el portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca Álvaro Barambio.
Para el Partido Popular, el verdadero problema de este expediente es la gestión del personal. El modelo planteado por el equipo de Gobierno prevé la integración de trabajadores fuera de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), sin procesos selectivos claros ni garantías suficientes, creando la figura de personal laboral “a extinguir” sin plazos definidos ni certezas sobre su futuro.
Esta fórmula, advierte el concejal popular, “supone una grave inseguridad laboral para los trabajadores afectados y genera un agravio comparativo evidente con el resto de empleados municipales, que han accedido a sus puestos conforme a los principios de igualdad, mérito y capacidad”. “No se puede pedir un acto de fe ni a los trabajadores de Aguas de Cuenca ni al conjunto de la plantilla municipal”, señala.
Desde el PP en el Consistorio insisten en que el procedimiento correcto debería haber sido el contrario: determinar primero, mediante informes completos y claros, qué puestos son realmente necesarios para el Servicio Municipal de Aguas; definir después cómo se cubren conforme a la legalidad; y solo entonces proceder a la disolución definitiva de la empresa. El equipo de Gobierno ha optado, sin embargo, por trasladar las decisiones clave al futuro, sin compromisos concretos.
El Grupo Popular subraya que su voto en contra no va contra ningún trabajador, sino precisamente en defensa de todos ellos. “Nuestro objetivo es evitar enfrentamientos entre empleados municipales, proteger los derechos laborales e impedir decisiones improvisadas que puedan acabar generando conflictos y problemas de gestión”, afirma Barambio.
Finalmente, los populares en el Ayuntamiento lamentan que el equipo de Gobierno socialista trate de utilizar políticamente este asunto para ocultar su falta de planificación tras años sin resolver la situación de Aguas de Cuenca. “Gobernar no es correr, ni improvisar en el último momento, gobernar es hacer las cosas bien y esta disolución, tal y como se ha planteado hoy, no lo está”, concluyen.