El concejal del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca, Juan Guadalajara, ha denunciado la falta de coherencia, transparencia y rigor del equipo de Gobierno que dirige Darío Dolz en la gestión de proyectos urbanos clave, evidenciando un doble rasero tanto en la participación ciudadana como en la calidad técnica de las actuaciones municipales.
La comparación entre el proyecto de los accesos peatonales de la Fuente del Oro, recientemente adjudicado, y la intervención prevista en la calle Carretería resulta especialmente reveladora, para el concejal popular quien ha explicado que, “el alcalde ha destacado públicamente que en el proyecto de la Fuente del Oro se ha tenido en cuenta a los vecinos, que han estado aportando durante su redacción y trasladando a los técnicos sus necesidades, presumiendo así de participación ciudadana”.
Sin embargo, esta actitud contrasta frontalmente con lo ocurrido en el proyecto de Carretería, una de las actuaciones más trascendentales para el futuro urbanístico, comercial y social del centro de Cuenca, donde los vecinos y sectores afectados han sido excluidos tanto de la información como de cualquier proceso real de participación.
“Estamos ante una evidencia clara de trato desigual entre barrios y vecinos”, señalan desde el Grupo Popular, que se pregunta ¿por qué el equipo de Gobierno sí escucha a unos vecinos y niega ese mismo derecho a otros en un proyecto determinante para la ciudad ?
Pero la incoherencia del equipo de Gobierno socialista no se limita a la participación, sino que también afecta al criterio aplicado en la calidad técnica de los proyectos municipales.
El también diputado provincial ha recordado que recientemente, el Ayuntamiento ha adjudicado a una empresa externa la definición del nuevo modelo de transporte urbano, argumentando la falta de medios técnicos y materiales propios para abordar un trabajo de esta complejidad. Una decisión que el Grupo Popular considera acertada y que ha defendido desde el inicio de la legislatura.
El equipo adjudicatario está compuesto por un grupo multidisciplinar altamente cualificado, integrado por expertos en movilidad, transporte público, sistemas inteligentes (ITS), procesos participativos, derecho administrativo y contratación pública, así como especialistas en análisis de datos y sistemas de información geográfica.
Sin embargo, este criterio de búsqueda de excelencia desaparece al analizar el proyecto de Carretería. A pesar de su enorme impacto urbano, económico y social, y de formar parte de una actuación más amplia de la que aún hoy se desconocen detalles, ha sido desarrollado con medios propios municipales, concretamente por un arquitecto y un ingeniero, sin recurrir a un equipo especializado, que garantice un enfoque integral y de máxima calidad.
A esta decisión se suma, además, la ausencia de procesos de participación ciudadana, lo que agrava aún más la falta de transparencia en un proyecto que definirá el modelo de ciudad en los próximos años.
Para Guadalajara, este doble criterio evidencia “una clara falta de planificación, coherencia y rigor en la acción de Gobierno, aplicando estándares distintos en función del proyecto y generando decisiones difícilmente justificables desde el interés general”. “Si para el transporte urbano se reconoce la necesidad de contar con expertos externos y procesos participativos, no se entiende que en una actuación tan estratégica como Carretería, no se haya aplicado ese mismo nivel de exigencia técnica y social”, subrayaba Guadalajara.
Por último, Juan Guadalajara ha recordado que “para que el proyecto de Carretería, garantice la transparencia, se debería de abrir un verdadero proceso de participación ciudadana que permita a vecinos, comerciantes y colectivos implicados, formar parte de una decisión clave para Cuenca” y ha advertido de que “Cuenca merece una gestión seria y coherente, donde todos los vecinos sean escuchados por igual y donde los proyectos que marcarán el futuro de la ciudad se desarrollen con los mejores medios técnicos disponibles”, concluía.