La diputada nacional del Partido Popular por Cuenca, Bea Jiménez, ha manifestado en la Comisión de Juventud e Infancia del Congreso de los Diputados el compromiso total de su formación en la lucha contra la violencia vicaria, a la que ha calificado como "una de las formas más crueles de violencia porque convierte a los hijos en instrumentos para causar el mayor dolor posible". Sin embargo, ha expresado la profunda preocupación de su grupo por la falta de rigor, consenso y coordinación con la que el Ejecutivo está impulsando el nuevo anteproyecto de ley.
Jiménez ha recordado que el Partido Popular siempre ha estado en la vanguardia de esta protección, impulsando y apoyando el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, un marco que ya reconoce a los menores como víctimas directas. Por ello, ha lamentado que una reforma de tal calado, que modificará el Código Penal y el Código Civil, se esté tramitando sin un consenso político, jurídico y social amplio.
La diputada popular ha afeado al Gobierno su tendencia a recurrir a "grandes anuncios normativos en materia de igualdad en momentos de especial presión política derivada de escándalos". En este sentido, ha advertido de que la protección de la infancia "no puede quedar nunca empañada por la sospecha de la instrumentalización".
Falta de cohesión interna y fallos de aplicación
Asimismo, Jiménez ha puesto el foco en las evidentes contradicciones internas del Consejo de Ministros, señalando que los ministerios de Igualdad y el de Juventud e Infancia mantienen "aproximaciones y prioridades diferentes" dentro de la misma iniciativa legislativa. "Cuando hablamos de la protección de menores en situaciones de riesgo extremo, la falta de coordinación ya no es un debate técnico, es un problema de eficacia", aseguraba.
Para el Partido Popular, el debate actual no debe centrarse únicamente en la creación de nuevas leyes, sino en analizar por qué se sigue "llegando tarde" a pesar de los instrumentos ya existentes.
Por último, la también presidenta del PP en el Consistorio conquense ha finalizado instando a centrar los esfuerzos en la seguridad efectiva de los niños a través de tres ejes, como son, "la detección temprana del riesgo, la coordinación real entre los juzgados, servicios sociales y fuerzas de seguridad, y la adopción de medidas firmes y preventivas sobre las custodias y regímenes de visitas cuando existan indicios de peligro”.